Para la Prehistoria e Historia Antigua esta localidad cuenta con uno de los yacimientos arqueológicos mejor estudiados, Las Atalayuelas, que ha permitido reconstruir la historia más antigua, no sólo de este municipio, sino de la comarca de la Campiña.
La primera ocupación humana documentada en Las Atalayuelas data del II milenio a.C. Abandonada durante un tiempo, fue poblada nuevamente en el I milenio a.C. hasta la etapa ibérica, en la que se construyó una fortaleza. Entre los siglos II y III a.C., entre la Segunda Guerra Púnica y la conquista romana, el asentamiento demarcó su territorio con torres, como las del Espino y Calvete. De este periodo es el relieve de la danza bastetana, expuesto en el Museo Arqueológico Provincial y que se atribuye a esta localidad.
En la etapa romana se produjo una reestructuración urbanística de las Atalayuelas que los investigadores relacionan con su posible reconocimiento como ciudad bajo la legitimidad que concedía el decreto de Vespasiano. Paralelamente se produjo una transformación de su paisaje agrario con la implantación del modelo del catastro romano y la aparición de numerosas casas de labor.
Tras la invasión islámica el asentamiento de las Atalayuelas siguió siendo utilizado como refugio defensivo a la par que aparecía un nuevo asentamiento en el solar que actualmente ocupa el casco urbano de Fuerte del Rey. Al finalizar la guerra civil de finales del siglo IX las Atalayuelas quedó abandonado y se fue consolidando la alquería que ocupaba el solar de la actual población. El desarrollo y consolidación de esta última fue debido a la existencia de un manantial y a su estratégica situación en el camino que comunicaba Andújar con Jaén y Arjona. Entre los siglos XI y XIII se construyó una fortificación cuyo objetivo era no sólo proteger a los vecinos sino a la ciudad de Jaén.
Tras la conquista castellana se amplió y transformó este conjunto defensivo, sobre todo a partir del siglo XV, cuando se convierta en un punto fronterizo entre las tierras de realengo y las pertenecientes a la Orden Militar de Calatrava. De aquí que en varias ocasiones la fortificación fuera protagonista de las luchas entre los partidarios de Enrique IV capitaneados por el Condestable Lucas de Iranzo y los rebeldes dirigidos por el Maestre de la Orden don Pedro Girón. De esta fortaleza tan sólo queda el croquis que realizó de la misma Ximena Jurado en el siglo XVII.
Durante la Edad Moderna sigue la tónica del resto de la provincia con un periodo de prosperidad en el siglo XVI, en el que alcanzó una población de 400 habitantes, y de decadencia en el XVII y XVIII, descendiendo su población a casi la mitad. Fue en este último siglo cuando la población tomó su actual denominación, pues hasta la fecha era conocida como Fuente del Rey. A lo largo del siglo XIX la expansión de su agricultura basada en el cereal y la progresiva inserción del olivar propiciaron la definitiva recuperación de la población.
Ayuntamiento de Fuerte del Rey

Este proyecto ha sido incentivado por la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa de la Junta de Andalucía. ORDEN 9 de mayo de 2006.