La iglesia parroquial de la Natividad de Nuestra Señora, ubicada en el centro urbano, es el edificio más notable de Fuerte del Rey. Su ejecución concluyó en 1796, está cubierta con tejas a dos aguas y consta de una sola planta con grandes arcos apuntados y encalados, que demuestran una remodelación posterior y dan lugar, en el lado del Evangelio, a cuatro hornacinas que acogen a imágenes procesionales. El coro se sitúa en alto y frente al altar. Se accede a la iglesia lateralmente, a través de un vano con arco de medio punto peraltado que exhibe escudo episcopal en la clave. Su fachada es de cantería y la apuntalan fuertes estribos.
El elemento más interesante es la espadaña, que se sitúa a los pies del templo, en la parte del coro. Se articula en tres cuerpos separados por moldura, con ventana en el segundo de ellos con recercado de sillería. El último tramo, la espadaña propiamente dicha, no es de piedra; presenta dos huecos para campanas estilizados y cubiertos con arcos de medio punto y termina en frontón con estructura de pirámide truncada, adornado en su base con airosos enroscamientos.
En la parte opuesta a la puerta de acceso de la iglesia, en alto, el espacio más representativo del municipio, la plaza de la Constitución, acoge el Ayuntamiento, un sencillo y funcional edificio de estructura apaisada, recientemente remodelado, en el que predomina el ladrillo visto en sus dos cuerpos, con una disposición irregular y asimétrica de huecos, escudo en piedra del pueblo que presenta como elemento heráldico el águila bicéfala imperial, y rematado por un pequeño frontón con reloj y campana en cuya estructura de hierro figura la fecha de 1933.
En el callejón de la Harina se levanta una vieja fábrica de harina -de ahí el nombre de la calle-, de interesante estructura, volumetría y huecos. Datada en la primera mitad del siglo XX, es uno de los molinos harineros más antiguos que se conservan en la provincia. Básica para la economía del municipio en los años de posguerra, aún mantiene mucha de la maquinaria más moderna de la época.
En 2004 fue inscrita en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz como Lugar de Interés Etnológico.
Fuerte del Rey muestra una morfología urbana no sujeta a una planificación previa ni a estrictas reglamentaciones urbanísticas, así como una arquitectura doméstica con un buen tono medio en la que predominan las fachadas de tres pisos -el último normalmente sobrado o cámara-, huecos simétricos y forjados en los balcones, en los que, a su vez, alternan el ladrillo, la piedra con diferentes calidades y la cerámica.
La avenida de Jaén ofrece algunos ejemplos: la calle se abre y se cierra caprichosamente, las aceras cambian de dimensiones y se observan inmuebles de empaque arquitectónico con fachadas de buen gusto y severidad ornamental. Es el caso de la casa número 52 de esta avenida. En ella predomina el número tres -tres pisos, tres líneas verticales de tres huecos, tres líneas horizontales de tres huecos- y una simetría jerarquizadora. El hueco mayor es el de la puerta, con buena madera labrada, que abre a una rica cancela en la que el forjado del hierro armoniza bien con el vivo cromatismo de la cerámica. Junto a la puerta se abren dos ventanas y, en el primer piso, tres balcones con cuidados recercados, antepechos y cerámicas; los huecos del último piso, los de la cámara, son de menor tamaño pero conservan la regularidad simétrica.
En los alrededores de la plaza de la Constitución las fachadas de las casas presentan igualmente un aspecto de noble severidad: los edificios tienen de dos a tres cuerpos, buena rejería en los balcones, composición simétrica y huecos y esquinas con recercados. Junto a esta tipología arquitectónica tradicional, no faltan las soluciones "kitsch", como las que se pueden observar en una de las primeras casas de la calle de Nuestra Señora del Rosario, en la que se superponen un doble cuerpo de cinco arcos de medio punto, o, un caso aún más pretencioso, el número 18 de la calle Llana, con un llamativo patio introductorio de ladrillo que rompe la armonía de equilibradas y bien compuestas fachadas, como la de la casa número 6 de esta misma calle.
Fuerte del Rey conserva además en su término municipal la denominada Torre de María Martín, declarada Bien de Interés Cultural.
Ayuntamiento de Fuerte del Rey

Este proyecto ha sido incentivado por la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa de la Junta de Andalucía. ORDEN 9 de mayo de 2006.